Por Mario Osava
RÍO DE JANEIRO – El agua, que decide nuestra vida o muerte, no está en ríos y lagos sino en el aire. Es lo que se deduce de la creciente frecuencia de catástrofes causadas por las sequías o lluvias excesivas, como las que mataron a más de 500 personas en ciudades montañosas cercanas a la ex capital brasileña. [Leer más]
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